jueves, 7 de noviembre de 2013


UN SER HUMANO LLAMADO “MARTIN”


Por Sofía Flores.
Un ejemplo palpable de  fidelidad y amor,  nos lo dio nuestro hermano Martin de Porras un peruano nacido para sufrir todos los males inherentes de su época discriminación racial, social por ser hijo ilegitimo y pobre,  no obstante a diferencia de muchos que reniegan de su ascendencia, justificando sus malas acciones  por el  abandono familiar o social, Martín tiene la fortaleza  inspirada por Dios, para  romper esas barreras convirtiéndose en un eterno servidor al prójimo así como a todo ser viviente, limosnero, barrendero, peluquero o enfermero, no busco el brillo material,  ni el elogio por sus acciones, todo lo hizo en silencio  con humildad siguiendo un lema , “aprended de mí que soy manso de corazón” .

Seguir el testimonio de Jesús   tal como lo hicieron sus apóstoles, quienes en la historia  dejaron huella permanente de servicio a los demás aunque sufrieron persecución, sacrificio y martirio por su fidelidad,  debería ser  el ideal de todo ser humano consciente de la obra misericordiosa de Dios a través de su hijo.

El mensaje sencillo y profundo es el símbolo de toda fe religiosa, “amar al prójimo”,  es así como toda sociedad podrá avanzar sin caer en el mal  latente que acosa al hombre, porque toda maldad  atenta contra la conservación y progreso  de la humanidad.
Son muchas las manifestaciones surgidas en el camino dejado por Jesús, en la actualidad podemos ver  asociaciones, grupos religiosos, comunidades, legiones, cofradías, hermandades  o devotos, los cuales adhieren a diferentes seguidores de cristo  tomando su nombre como símbolo en la representaciones de estos grupos.

 Sin embargo en un afán de buena fe, los extremos del lado nefasto humano convierten estas manifestaciones que deberían ser enteramente de obras para ayudar al prójimo, en manifestaciones de extrema algarabía,  excesos de alabanzas o brillo innecesario, en  donde la veneración va más allá del verdadero mensaje de Jesús, Humildad, sencillez, desprendimiento, mortificación, renunciamiento, solidaridad  entre todos nosotros en especial con los más necesitados.

 Jesús nos dice “ allí donde están uno o más reunidos en mi nombre allí estoy”(Mateo 18),   por ello la importancia de todo grupo religioso cuya finalidad es buscar sin discriminación, el amor al prójimo  , mediante la  confraternidad ,  ayuda , interés  identificándose con aquellos que necesitan auxilio no solo económico sino moral , comprendiéndolos  sensibilizándose con su situación , dándoles  esperanza, dignidad y fortaleza para superar  los obstáculos de la vida.
Todo esto  es un elemento sustancial  para hacer realidad  el mensaje de Jesús, la fe se demuestra con obras ,la  fidelidad  significa amar a Dios sobre todas las cosas  , Dios es amor , el amor es dar , si somos fieles aprendamos a darnos al prójimo  , luchemos contra las adversidades, seamos  justos, honestos, tolerantes,  aprendamos a perdonar  y convivir en paz , tal como fue el mensaje  dejado por Jesús muriendo en la cruz.

Martín nos dio un ejemplo imperecedero de paz y bien entre los hombres, al reunir a comer en un solo plato a perro, pericote y gato, demostrándonos la grandeza del amor y la reconciliación.

 Esta es la obra que nos dejó Martín de Porras, los milagros más allá de lo concreto que podamos hacer realidad, hay un milagro  imperecedero en cada uno de nosotros " vivir teniendo fe",   Martín pese a todo lo adverso fue un ser humano que nunca perdió la fe y murió lleno de gozo por haber colaborado  en la aliviar las necesidades de su prójimo.


Recordemos a Martin como un ser humano con debilidades y virtudes pero con una  gran  fortaleza para convertir la tristeza en alegría, para enfrentar el dolor  y el temor con valentía aferrándose a Dios.
Es así como Martín ahora nos diría: 
 “ No hay mejor alabanza que seguir el camino de Jesús tal como yo lo he seguido,
Alégrense en mi nombre pero también escuchen el sufrimiento de sus hermanos,

Reúnanse en mi nombre pero también acérquense a todos aquellos que los necesitan,
Guárdenme en su memoria pero por sobre todo
  Siempre vivan buscando la justicia y la paz”.


lunes, 23 de abril de 2012



UN PERUANO LLAMADO MARTIN
 “Misericordia quiero no sacrificios”, Mateo 9-13 

El mensaje más significativo que nos dio Jesús en vida fue la total entrega hacia sus semejantes , “Amaos los unos a los otros”  palabras que dieron el inicio a una transformación radical en las costumbres de la época donde reinaba el continuo enfrentamiento  en busca de una real justicia social,  pero Jesús  marco un camino muchos más severo y sacrificado,  busco que los hombres buscaran en su interior aquella fuerza  espiritual humana capaz de generar entre ellos  una total predisposición a vivir con justicia y solidaridad.
Jesús  al morir  forjo la continuidad de estas enseñanzas a través de sus seguidores y hombres de bien, hubieron muchos mártires  que hicieron acrecentar el valor de un legado  representado en la caridad y el amor a nuestros semejantes.
Estos seguidores han marcado en el transcurrir del tiempo  un ejemplo de total desprendimiento  de las cosas materiales, por el servicio  y entrega a los demás,  estas personas lograron descubrir  una felicidad tan profunda  cuya satisfacción representaba cada obra en bien del prójimo, un sentimiento que muy pocos seres humanos pueden adherir a su naturaleza. Estas personas por este legado fueron llamadas santos o santas, porque santificaron sus vidas en un solo ideal,  ayudar al prójimo
Los peruanos tenemos el  orgullo de tener en nuestra historia a dos personajes nacidos en tiempos muy difíciles donde el abuso, discriminación,  y explotación existían, Isabel Flores de Oliva y el mulato Martin de Porres,  de ellos, Martin es la representación viviente de un ser humano  que sintió en carne propia todos los atributos hostiles y discriminatorios de la clase social reinante  en nuestra colonia.
Martin de porras hijo de esclava, ilegitimo y negro, no sucumbió ante el resentimiento o el  odio social, en lugar se lleno de una fuerza espiritual infinita para hacernos recapacitar que solo se necesita de una sincera predisposición  para entendernos unos a  otros , logrando una convivencia en paz  .
Martin fiel seguidor al mensaje de Cristo, predico la humildad, la sencillez, la mansedumbre y el perdón .
 Con esta reconciliación libero a su alma de todo sentimiento mezquino  o rencoroso.
Trabajador infatigable fue barbero, peluquero, enfermero,  pero entre los múltiples oficios que desempeño en su vida, escogió  el de barrendero y limosnero, los oficios más humildes, que le dieron la satisfacción de estar en continuo servicio en bien de los demás.
No pudo ser admitido en la iglesia como fraile por los prejuicios raciales y sociales de la época, pero ingreso como un simple colaborador, casi al final de su vida  la iglesia pudo integrarlo como religioso, aun  después de  muerto espero  más de 300 años para ser canonizado .
Hoy en día la iglesia católica  debe mirar su perpetuidad de la mano con el avance y los cambios estructurales de la humanidad  , siendo  la fuerza espiritual que proporcione al hombre aquella fortaleza necesaria para enfrentar las dificultades , pero por sobre todo evolucionar hacia un mundo más justo, más solidario, donde  reine la paz.
Martin  en la representación de perro, pericote y gato comiendo de un mismo plato, dandonos el inapreciable milagro de que es posible la integración de los seres humanos sin importar raza, credo o color  solo necesitamos un poco de tolerancia, comprensión y mucho amor.
Más allá de los milagros o actos divinos que todos  buscamos entre nuestros problemas y necesidades,  busquemos el milagro más apreciado por el mensaje de Cristo,  tener fortaleza para  enfrentar los escollos de la vida y  fe  para mantener vivo el mensaje de Cristo, a través de nuestras acciones,  buscando no solo el brillo de la adoración o la veneración sino el brillo de un alma que trasluce sentimientos de ayuda hacia aquellos que nos rodean y nos necesitan.
Desprendamos nosotros también de todo ego, vanidad o exceso de alabanza y sigamos el ejemplo de Martin. Ayudandona los más necesitados , es así como Martin un ser humano que vivió entre nosotros  hubiera deseado que lo recordemos  .
                                             


Sofía F.